» Sesión 30 de Octubre 2012
Compañía de Teatro Proyecto Bufo
Proyecto Bufo. Compañía de Teatro y cursos de teatro

Sesión 30 de Octubre 2012

Calentamiento a cargo de Darío Sigco

Voz y Canto con Andrea Soto

 

 

 

 

 

 

Entrenamiento con Arturo Bernal. Golpear – defender.

Entrenamos en el golpe físico, emocional y psicológico.

.- desde el juego, todos por el espacio tenemos que golpear la rodilla del compañero mientras que impedimos que nos golpeen las nuestras.

.- Desde la confrontación. En parejas y en grupo, golpeo con agresividad y defiendo manteniendo la confrontación

Contrastamos en el juego. Golpeo físicamente – golpeo verbalmente – golpeo con un abrazo. Se crean relaciones interpersonales enfermas, desequilibradas, dependientes.

Investigación sobre la anécdota contada por un miembro del grupo:

El objeto de la investigación es la víctima. Y lo trabajamos desde la pre-expresividad, es decir desde la acción y la emoción puras, sin personaje. Eliminamos por el momento a los verdugos y la víctima es interpretada por los 6 actores. Los 6 son la misma víctima y por tanto aparece por primera vez, el coro abstracto. Ha sido una investigación intensa en la que hemos tocado diferentes aspectos:

.- ¿Qué verbos pueden estar asociados a la víctima en la situación concreta de la historia?

Machacar

Agitar

Desestabilizar

Romper

Desmoronarse

Caer

Hemos estructurado la improvisación con un punto inicial, un punto central, uno principal y uno final. Cada punto estaba exclusivamente ligado a un verbo… en este caso, respectivamente: Desestabilizar-Agitar-Romper-Caer han sido nuestras elecciones. Cada verbo se inicia corporalmente con su correspondencia física. Es decir desestabilizar tiene una referencia clara: perder el equilibrio. El punto inicial del verbo sufre modificaciones, transita hacia el siguiente verbo. Esta transición es indispensable y se realiza en base a progresiones dramáticas… variaciones de ritmo, de intensidad,  multiplicación o bloqueo.  Nos damos cuenta que necesitamos una estructura diferente, menos lógica para expresar en toda la magnitud la situación emocional de la víctima.

La segunda parte de la investigación consistió, por tanto,  en romper completamente esta estructura con un objetivo: Mostrar mejor la crueldad a la que es sometida la víctima.

Entre las ideas propuestas por el grupo probamos una: parecía imprescindible mostrar al verdugo para mejor ver a la víctima. 4 verdugos en coro abstracto que violentaban a una sola persona y la acción predominante y repetitiva era la caída de la víctima al suelo (un punto álgido de la estructura anterior). El coro tenía permiso para romper y desarrollar estrategias emocionales que escaparan a la lógica. La víctima podía romper igualmente sin perder la repetición.

El trabajo descubre la posibilidad de ruptura, de sorpresa, de caos. Nos acercamos a una estructura con volumen, con planos abstractos y concretos… estos últimos aparecen cuando la palabra entra en juego.

Una estructura que se acerca con más precisión a la crueldad, al incosciente, que toca la sensibilidad del espectador y le da el espacio para la imaginación. Un mundo de imágenes ricas unidas por el dolor de la víctima.

 

 

 

 

 

 

Creación de una escena individual. Ejercicio mandado para presentarlo la semana que viene. Deben elegir uno de los textos siguientes. Los límites de la creación son claros. El propio texto, como una expresión de valores, como su propio manifiesto artístico y la anécdota que venimos trabajando hasta el momento. Tienen libertad para trabajar desde cualquier ángulo, desde su propio imaginario.

 

¿Cómo será la sociedad en el s. XXIV si continuamos con esta situación represora? En un futuro lejano, en el que ya no existen los hombres, sino unos seres deformados y despiadados que esclavizan a los desfavorecidos… el extremo nos guiará a todos. ¿Cuánta violencia es capaz de soportar la humanidad?

 

 

La manipulación, el abandono social, el prejuicio y la lucha contra las minorías artísticas, científicas, étnicas… son perfectamente definibles como grotescas, entendiendo el grotesco como deformación.  Y la deformidad, en la escena, elimina la capa del « parecer » esa falsa diplomacia, falsa educación, falso traje de chaqueta ; y permite, por tanto, que veamos el « ser » que para nosotros no es otra cosa que la violencia en la que estamos todos sumidos casi irremediablemente.  Por tanto deformaremos el mundo para hacerlo visible, para mostrar la realidad oculta detrás de la apariencia.

 

 

Estoy en contra de las estructuras, sociales y escénicas, obsoletas, que premian la consecución lógica de los acontecimientos y las decisiones humanas, ignorando un segmento que considero igual de esencial: lo inconsciente, lo arquetípico. Por tanto el hilo conductor no será solamente lógico,  también será intuitivo.