Sesión 20 de noviembre 2012
Calentamiento y alerta con Darío Sigco
1.Calentamiento japonés: enfocado en las articulaciones de muñecas, codos, hombros. Con implicación de la cadera mediante la respiración. Muy bueno para calentar de una forma rápida.
2.Ejercicios de alerta y concentración:
Juego del pañuelo: para controlar el espacio y la alerta
Lápiz al suelo: para la concentración y la continuidad del movimiento
Muestra de ejercicios preparados de Ana Petite, Tito Rubio Iglesias, Darío Sigco.
Hemos encontrado:
la desesperación de un mendigo ninguneada y rechazada por la sociedad gerera violencia
despertar la excitación sexual en el público es un arma infalible para empatizar, para crear una cercanía. Pero, la pregunta que nos hemos hecho ¿es posible sentir placer mirando un cuerpo desnudo que es maltratado? nos hemos respondido: SI.
A partir de uno de los estímulos visuales propuestos por Itziar Ortega, los actores han traducido la imagen a un instante escénico. Un punto fuerte que tenían que ver con emociones límite: (ira, desesperación, ansiedad, horror, pánico, angustia) hemos construido una dramaturgia teniendo como base un texto:
NAYAL SALTANA 16 AÑOS, PAKISTÁN. NAYAL FUE QUEMADA A LA EDAD DE 5 AÑOS POR SU PADRE MIENTRAS DORMÍA, SU PROBLEMA: QUE HABÍA NACIDO HOMBRE. QUEDÓ COMPLETAMENTE CIEGA Y FUE ABANDONADA A SU SUERTE. ACTUALMENTE VIVE CON FAMILIARES.
Después de muchos meses de trabajo, de aciertos y errores, de búsqueda de un lenguaje, de frustraciones. Después de ser perseverantes y constantes. Después de ser estrictos con la técnica ha aparecido el milagro de la creación. Una improvisación que rompía los esquemas lógicos para adentrarse en el terreno de la sugerencia, de lo inconsciente. Teatro en estado puro.
¡¡¡¡¡¡ENHORABUENA A TODO EL EQUIPO!!!!!!!
Lectura de una dramaturgia propuesta por Álvaro Lizarrondo y comenzar con su investigación:
es una estructura brutal, loca, sin prejuicios, deformada, futurista::::
BORRADOR DE ESTRUCTURA DRAMATÚRGICA
- Humanos-perro lamiendo la mano de sus dueños.
- Es el día de una gran celebración. Está marcada en las agendas de todos los ciudadanos. Los ´peluche´, Sub-humanos, no saben por qué ese día es importante. Nadie les ha contado nada. Cada uno tiene su propia teoría acerca de por qué sus amos están tan nerviosos.
- Estamos en el Centro de Convenciones de La Capital. Galas, luces amables, sonidos cercanos y barra libre de ondas electromagnéticas de buen rollo a cuenta de la Comisión Central de Festejos de la Ciencia.
- La Puerta Teletransportadora comienza a dar paso a los criadores y sus ejemplares de exhibición. Engalanados, sus dueños los muestran orgullosos. Cada uno de los ejemplares es perfecto en su diferencia: atléticos, guapos, muestran la cercanía al canon de belleza y salud del momento aunque cada uno de ellos dentro de su propia especifidad: son ejemplares ideales dentro de sus respectivos grupos étnicos.
- Suena el Himno de la Humanidad. Alguno de los emocionados amos suelta una lagrimilla ante la belleza de la letra del himno y la pureza de los acordes.
- Se oyen las vibraciones sónicas con las que se dan órdenes a los Sub-humano en este tipo de eventos. El aire zumba y los ´peluche´ obedecen sin escuchar una palabra. Realizan una complicada coreografía de exhibición[1].
- Se presenta el acto. Están todos muy orgullosos de participar de un evento que se lleva a cabo tan de ciento a viento, la selección del Mejor Ejemplar para Combinación Genética. El afortunado ejemplar ganador participará en las pruebas científicas de cara a la creación de un nuevo subproducto eugenético y, quién sabe, tal vez algún día con parte de esa herencia de ADN pueda formar parte de la especie dominante. También se muestran todos muy ufanos de formar parte de una sociedad tan generosa y democrática que da a elegir a sus Humanos-ciudadanos la posibilidad de elegir los productos genéticos con los que van a combinar su herencia molecular.
- Cada uno de los criadores intenta motivar a su ejemplar con otros premios extra más básicos y más inmediatos. Zanahorias para sus burros: Una jornada sin gimnasio; Sexo libre y sin vigilancia durante una tarde y una noche; Posibilidad de hablar en su lengua materna…
- Comienzan las pruebas. La primera es un análisis físico. Pelaje; constitución y salud en general de los ejemplares. Los dueños glosan las excelencias del pedigrí de cada uno de sus ejemplares pura sangre.
- La sociedad democrática (el público, podría ser) vota a sus preferidos. Hay algunos participantes que ya han sido eliminados. No me extrañaría que se estuviera haciendo tongo.
- Pruebas de habilidades físicas y psíquicas. Fuerza, elasticidad, resistencia; Memorización, cálculo. Los ejemplares hacen auténticos portentos. Yo diría que están dopados.
- Van eliminando participantes que caen exhaustos. Ahí se trunca la carrera del ejemplar. Seguramente en la próxima selección del M.E.p.C.G. hayan sido desbancados por un aspirante más joven, guapo y mejor preparado. Pero ellos desaparecen del concurso mostrando su orgullo, es parte de la clase y distinción con que han sido criados.
- Examen de ondas cerebrales a los dos finalistas. Les ponen el casco y les hacen unas preguntas aparentemente inocentes. Los examinados responden. Algo no marcha bien, los examinadores tuercen el gesto. Aún así eligen a un candidato para la prueba final.
- Prueba definitiva. La de obediencia. Debe matar y engullir un retoño humano recién parido (no nos engañemos, seguramente le hicieron la cesárea a la madre). Entre el público se rumorea que es el propio hijo del finalista, aunque hay a quien eso le parece demasiado melodramático, efecto culebrón del romanticismo.
- La mascota casi-ideal se acerca, huele… se retira a una esquina. Intenta realizar el ataque, pero no puede. El criador, fuera de sí, pierde la corrección propia de los de la raza superior. Según él, nadie podría superar esa prueba.
- Le hacen la prueba al segundo finalista (con el mismo bebé, ahora sí que podemos afirmar que no es su hijo, por lo que no debemos preocuparnos de ese temido efecto melodramático del culebrón del romanticismo). Efectivamente, tampoco la supera y se arrincona en otra esquina.
- El criador del primer candidato quiere dar ejemplo. Intenta que su ejemplar le imite devorando al bebé. El amo del finalista no se queda atrás y se lanza también sobre el cachorro humano.
- Ambos muestran qué es un buen ejemplar. Pelean (sin perder del todo la dignidad de la raza superior). La verdad es que hacen una bonita coreografía.
- Terminada la pelea de muestra llega el momento de la imitación, los ´peluche´ deben cumplir pero ellos sólo miran y respiran. Los Sub-humano sólo miran de lejos y respiran con fuerza. No participarán.
- Cenital sobre el bebé que llora.
- Oscuro.




