5º ensayo. 14 de febrero.
En primer lugar quiero destacar que Andrea Revilla-Fleury ha venido a compartir el ensayo con el equipo… partida doble: la primera espectadora del laboratorio. La dramaturga y artífice de todo el imaginario.
Como siempre desde que empezamos a investigar en noviembre, Andrea y yo no tenemos pelos en la lengua y hablamos con una sinceridad que a mí me sigue asombrando… en un mundo dónde las apariencias parecen las más adecuadas para enfrentarse a los conflictos. Hablamos de los problemas en los que nos hemos encontrado… ella asume con mucho cariño todo lo que investigo… yo asumo (intento que con mucho cariño, también) las notas que ella me da sobre mi puesta en escena. Nos tragamos el ego, que no es fácil y seguimos creando equipo.
El intimismo explorado a través de la segunda escena de Horizonte Artificial: La niña moribunda intenta explicar a su hermano pequeño que está a punto de morir a través de la metáfora del ártico (frío, blanco, fin del mundo, silencio, calma, …).
La niña lo intenta con la ayuda imprescindible de los dos hermanos mayores, que desempeñan diferentes roles… desde objetos hasta abrigos. Desde padres hasta luces. El hermano pequeño no quiere ( o no puede) entender.




