3er ensayo. Seguimos investigando sobre la creación de un mundo imaginario a partir del mundo real…
Es necesario situar al actor/actriz en una gran flexibilidad psico-física. Es decir, debe ser capaz de mostrarme el mundo real (con una acción concreta y un espacio concreto) y al siguiente mili-segundo debe mostrarme el mundo imaginario (otro espacio y otra acción). En esta investigación, el actor/actriz debe saltar de un lugar a otro constantemente. Debe estar en dos lugares a la vez. ¡JA! y ¿cómo se hace esto? precisamente esta es una parte esencial de la búsqueda.
.- En primer lugar hay que entrenar esta flexibilidad, sobre todo por un motivo: normalmente, en las producciones y en las escuelas a los actores les enseñan a concentrarse en el personaje y transitar «orgánicamente» a través de él por toda la obra. Aquí afirmamos este supuesto, pero también afirmamos algo más: el actor debe poder romper una imagen (al margen del personaje) y crear otra. Esto conlleva dificultades o tendencias incorrectas:
.- El actor/actriz tiende a llevarse consigo la emoción anterior
.- El actor/actriz tiende diluir los dos espacios, tiende a IGUALAR.
.- El actor/actriz tiende al «cortocircuito». Es decir a perderse y no hacerse dueño de la acción.
Desde el punto de vista de la dirección conlleva otras dificultades o tendencias incorrectas.
.- Dar por hecho que el público sigue tu imaginario.
.- Por el contrario, dar demasiada información.
Estos dos contrarios están continuamente en mi cabeza y ajustarlos requiere tiempo, calma y una buena mirada.




